Obras maestras de Pablo Picasso

Pablo Picasso es una figura histórica, no solo en España sino en el mundo entero. Padre del cubismo, desarrolló un estilo de pintura único que a día de hoy sigue considerándose erudito y original. Muchos han intentado imitarle, pero pocos han conseguido alcanzar ni una ínfima parte del éxito y de la habilidad que llevaron a Picasso a convertirse en quien fue.

Fue un personaje en muchos sentidos. Artista desde niño, ya pintaba antes de cumplir los diez años, y entró a estudiar en la academia de Bellas Artes de Barcelona sin ni tan siquiera haber alcanzado la mayoría de edad. Lo cierto es que no hay nadie que no considere a Pablo Picasso un genio. Más allá de si sus obras te gustan o no, es innegable que este malagueño tenía un talento inaudito. Tampoco era precisamente un pintor humilde, y ya en vida fue un artista reconocido. Él mismo adoraba sus propias obras, lo que rompe con la tradicional idea de que los artistas nunca están conformen con lo que crean.

Pese a todo, pocas son las personas que conocen más de uno o dos cuadros de Picasso. He hecho una pequeña selección para enseñaros sus obras maestras, que no tienen por qué coincidir con las obras más conocidas de este aclamadísimo pintor, a quien se ha llegado a admirar más por quién fue y lo que supuso en la historia del arte que no por sus cuadros.

Las mejores obras de Pablo Picasso

A Pablo Picasso se le conoce especialmente por ser el padre de un movimiento artístico llamado cubismo, junto a George Braque, con quien fundó esta corriente. La mayoría de sus obras pertenecían a este género, pero pasó gran parte de su vida experimentando el arte, por lo que no todos sus cuadros pertenecen a este movimiento. He hecho una lista de los que considero más icónicos. A ver cuántos de ellos conocéis:

Guernica (1937). La obra maestra y por excelencia de Picasso. En ella se refleja, desde una perspectiva increíblemente original y creativa, el horror del bombardeo de Guernica durante la guerra civil española. Da igual si conoces o no a Picasso, da igual si te gustan sus obras o no, “Guernica” es una de las obras más emblemáticas de este país, e irónicamente eso lo demuestra el hecho de que, hasta que finalizó el franquismo, el cuadro no pudo pisar España.

El Sueño (1932). Tal vez no es una de sus obras más conocidas, pero este cuadro cubista de una mujer, con uno de sus pechos al aire, es el cuadro más caro del mundo. Como ya he mencionado, Picasso llegó a ser un artista reconocido ya en vida, no como tantos otros, por lo que pudo disfrutar de que terceros valoraran sus obras y las comprasen. Este cuadro se vendió por una cantidad obscena de dinero y, hasta la fecha, se sigue considerando el cuadro más caro de la historia.

Las señoritas de Avignon (1907). Aquí Picasso comenzaba a experimentar con lo que más tarde se llamaría cubismo. En cuatros posteriores añadió más consistencia a esta nueva corriente artística, pero aquí ya dejaba patente su interés por las formas del cuerpo femenino y su perspectiva algo distorsionada de la realidad.

Estas son solo de sus tres obras más emblemáticas, pero se calcula que pintó más de 2000 durante toda su trayectoria artística. Además, no solo experimentó dentro del campo de la pintura, sino que también tocó otras ramas como la escultura, la ilustración o el grabado. No ha nacido persona que iguale en talento a Pablo Picasso, y es uno de los pocos pintores que ha tenido la suerte de vivir en una época en la que se le apreció.

Si tenéis la oportunidad de visitar algunas de las múltiples exposiciones que incluyen obras de Picasso, no dejo de recomendaros la oportunidad de vivir sus cuadros en primera persona. Es una experiencia exquisita.